La Bolsa es un lugar diseñado para facilitar intercambios ordenados de valores. Las personas acceden a ella a través de los intermediarios asociados a la bolsa.
Es posible que el nombre de Bolsa de Valores se lo asocie con una imagen de una entidad complicada de entender y que está más bien destinada a cierta elite de la población. También se puede pensar que la Bolsa es semejante a un juego de azar como una lotería. Ambas ideas son finalmente erradas pero es imprescindible que entendamos porque es así.
En esencia la Bolsa es un lugar de intercambio, esto es
de compra y venta de activos financieros que están inscritos en ella.
Estos activos son comúnmente acciones de empresas, bonos, certificados
de participación de fondos de inversión, certificados de depósitos,
etc. Todos nosotros de alguna forma estamos acostumbrados a participar de compradores
o vendedores de distintos productos. La primera diferencia en Bolsa es el producto
que se transa. Cualquier persona puede encontrar distintos productos para participar
en Bolsa. Sin embargo, la participación en Bolsa exige que se realice
a través de intermediarios autorizados para estos efectos (Agencias de
Bolsa); según el mercado de que se trate. Ello ocurre porque estos intermediarios
conocen bien las reglas de funcionamiento de los mecanismos de negociación
de la bolsa y se han especializado en esa labor.
¿Basta entonces decidirse y acudir a un intermediario
para transar en bolsa? En realidad siempre es recomendable que, si la persona
no es un entendido en asuntos financieros, se asesore e informe adecuadamente
para efectuar sus compras o ventas de valores. Esta asesoría la puede
brindar el mismo intermediario escogido. Es usual que los individuos estemos
tentados a llevar nuestros ahorros a bolsa con el propósito de hacer
ganancias y así incrementarlos. Esto es posible y depende de que se sepa
escoger donde invertir. A la vez es muy importante estar consciente que en la
Bolsa pueden ocurrir ganancias y también pérdidas, porque los
precios de los valores suben y bajan.
¿Es ésta una situación incierta propia
de los juegos de azar?. Definitivamente no. Los juegos de suerte y la Bolsa
comparten la característica de incertidumbre porque no se conoce con
exactitud cual va a ser el resultado final. En los juegos lo más que
podremos conocer son las probabilidades de ganar o perder (que son muchas),
y no está en nuestra capacidad el variar estas probabilidades. En cambio
en Bolsa existen técnicas y métodos para minimizar los riesgos
de pérdidas, así como para buscar predecir el comportamiento de
la Bolsa, o de algún valor en particular. Es decir que las probabilidades
sí pueden modificarse a nuestro favor en base a nuestras decisiones.
Sin embargo las técnicas no son exactas y existe siempre un margen de
riesgo de pérdida.
La Bolsa como institución está encargada
de facilitar la negociación de valores registrados en ella. Provee un
servicio a sus miembros (que normalmente son los intermediarios de valores)
y al público en general, brindando los sistemas y mecanismos adecuados
para que se ejecuten tales transacciones. Estas facilidades pueden incluir desde
un recinto físico, hasta esquemas tecnológicos sofisticados (propios
de la era actual de las computadoras), pasando por la definición de reglas
claras de funcionamiento y la determinación de los documentos a emplearse
en todo el proceso de transacción. En buena cuenta en Bolsa se manifiesta
un claro orden operativo.
De esta forma, la Bolsa proporciona la facilidad de comprar
y vender valores. Lo cual infunde confianza para participar en transacciones
de acciones y otros valores registrados en la Bolsa. Cuanto mayor es esta participación,
mayor será la liquidez de la negociación bursátil.
De manera más expresa se suelen identificar como
funciones de las Bolsas en los distintos mercados las siguientes:
Inscribir valores.
Fomentar la negociación de valores.
Proporcionar a sus miembros facilidades para la negociación de
valores.
Ofrecer información veraz y oportuna sobre los valores que se
negocian en su recinto, y sobre los emisores de los mismos.
Resolver controversias entre sus miembros.
Supervisar a las Agencias de Bolsa que concurren a efectuar sus operaciones.
La Bolsa, es una entidad privada, que como cualquier otra
entidad o empresa se puede constituir eligiendo la modalidad que sus propietarios
estimen que resulta la más conveniente. Algunas veces la forma de constitución
viene dictada por normas emanadas del gobierno.
Las opciones más comunes de constitución
son las de sociedad anónima o la de asociación civil. En todos
los casos los miembros son los intermediarios que transan en dicha Bolsa. Como
sociedad anónima emite acciones, las que pueden incluso ser negociadas
en la propia Bolsa, convirtiéndose en una alternativa mas de inversión.
Al igual que toda empresa puede hasta distribuir utilidades. Como asociación
emite certificados de participación, y al estar dedicadas al servicio
del público son consideradas de naturaleza especial y se constituyen
sin fines de lucro. En este caso los excedentes son siempre invertidos para
mejorar los servicios que brinda la Bolsa.
La organización de las Bolsas es también
típica de cualquier empresa, pues cuenta con un directorio, un gerente
general, y las gerencias necesarias para el desarrollo de sus funciones. A su
vez, rige su funcionamiento por los estatutos que aprueba la Asamblea de accionistas.
Es común hoy en día que las Bolsas se autorregulen significando
una cada vez menor ingerencia directa de la autoridad reguladora.
En materia de autorregulación, se incluye normalmente
dentro de los aspectos a cargo de las normas propias de la Bolsa, los siguientes:
Regulación de las transacciones
Regulación de los miembros (participantes de la Bolsa)
Reglas de admisión
Reglas de conducta
Criterios de sanción
Controversias
Difusión de información
Las Bolsas se diferencian en las exigencias de solvencia
y seguridad que se le requieren en razón del tipo de servicio que brindan.
Así los siguientes componentes son usuales:
Patrimonio mínimo: El patrimonio sustenta las actividades de una empresa. Es común exigir que éste sea de un tamaño mínimo para tener la seguridad de un funcionamiento continuo.
Fondo de protección o de garantía: Se constituye con aportes de los miembros, y tiene por fin reponer a los inversionistas, esto es a los clientes de los intermediarios, cuando la Agencia de Bolsa es responsable de ejecutar indebidamente las ordenes que le son dictadas por sus clientes.
La Bolsa contribuye a una canalización libre, eficiente,
competitiva, equitativa y transparente de financiamiento, atendiendo a reglas
previamente acordadas entre los participantes del mercado. También proporciona
infraestructura, supervisión y servicios necesarios para que los procesos
de emisión, colocación e intercambio de valores se lleven a cabo.
Publica la información bursátil, se encarga del manejo administrativo
de las operaciones y supervisa las actividades de las empresas emisoras e intermediarios
bursátiles.
En concordancia con los principios aplicables en su integridad al mercado de valores, la Bolsa estructura sus mecanismos respetando ciertos principios y criterios, a saber:
Eficiencia: Esto significa que las transacciones se ejecutan con continuidad, concluyen oportunamente, y se realizan al menor costo posible.
Seguridad: Implica que se cuenta con los medios y canales adecuados para que las operaciones ocurran sin que compradores ni vendedores corran riesgos mayores de pérdida de su dinero o sus activos.
Equidad: Todos los participantes son tratados por igual, sin privilegios especiales; creando una percepción de justicia e imparcialidad de trato para los inversionistas.
Orden y competencia: Las secuencias y procesos de negociación están claramente especificados, y sus reglas bien definidas. A su vez, permite abierta competencia en las compras y ventas de tal forma que el precio que resulte refleja bien lo que acontece en el mercado.
Transparencia: La información relevante fluye oportunamente y alcanza sin distinciones a todos los participantes del mercado.
Innovación: Se promueve la creación de nuevas formas e instrumentos de inversión, siendo los mecanismos suficientemente flexibles para su rápida adecuación a los nuevos desarrollos.
En la Bolsa, especialmente en la rueda, solo transan los valores registrados, suele decirse listados, en ella. Los valores son inscritos por sus emisores de acuerdo a los procedimientos a este efecto definidos. En algunos casos el trámite es de tipo formal y consiste en presentar documentación específica (estados financieros, escrituras de constitución, etc); en tanto que en otros hay un proceso de evaluación que se basa en la situación financiera de la empresa.
¿Qué motiva a los emisores a inscribirse en Bolsa, más aún si ello significa mayores exigencias de información que luego será pública? Existen varios argumentos posibles: en principio permite ingresar a un circuito de financiamiento adicional (distinto al bancario) que suele ser ventajoso en materia de costos financieros y flexibilidad de plazos; también otorga cierto prestigio como empresa. De otro lado, la exposición de la empresa en Bolsa permite que el mercado este constantemente fijándole un precio, lo cual ayuda a la empresa a conocer si viene realizando una buena o mala gestión. En contrapeso a estos posibles beneficios, se argumenta que puede existir el riesgo de que los actuales accionistas pierdan peso relativo en la propiedad de la empresa porque nuevos accionistas pueden ahora adquirir acciones libremente en Bolsa. Esto último pudiera tener implicancias en el control de la empresa, aunque ello dependerá de la dispersión de la propiedad y de la forma cómo están estructuradas las unidades de decisión en la misma.
La inscripción en Bolsa carece de sentido si no
existen inversionistas que transen con los valores registrados. Estos inversionistas
también tienen sus motivaciones para participar en Bolsa, las cuales
son muy diversas y es esta diversidad la que da origen al mercado porque habrá
algunos que compran y otros que venden. En todos los casos quién invierte
busca ganar más dinero, lo cual puede darse porque el precio del valor
sube, o porque el mismo paga intereses o dividendos, según el valor de
que se trate. Hay quienes destinan parte de sus ahorros a bolsa como alternativa
a los ahorros en un banco. Otros son más bien especuladores y tratan
de obtener beneficios en base a las variaciones en los precios. El especulador
en Bolsa cumple un rol fundamental, y no se trata del acaparador de productos
que se los guarda para vender siempre mas caro. En Bolsa el especulador puede
ganar como perder. La especulación es una actividad riesgosa, y en compensación
tiene la expectativa de ventajosas ganancias. El especulador moderno es todo
un profesional, se informa bien y usa técnicas apropiadas de inversión.
Al albergar la Bolsa la participación de distintos
tipos de agentes económicos, su comportamiento va a reflejar las percepciones
y expectativas que estos agentes tienen sobre el mercado. En este sentido se
arguye que la Bolsa es un fenómeno social donde están presentes
las emociones; se dan momentos de euforia por las alzas y también de
pánico por las caídas. En realidad las reacciones y decisiones
de los participantes se gobiernan por la distinta información que fluye
al mercado, las que se procesan mediante distintas técnicas o métodos
a fin de interpretar sus efectos. La información no sólo es económica,
sino también política; no sólo es escrita y cierta sino
que también se basa en rumores. Existe una fuerte sintonía entre
lo que ocurre en un país y su economía, y lo que acontece en el
comportamiento de la Bolsa. Se afirma pues que la Bolsa es una suerte de termómetro
económico.
El siguiente esquema es útil para entender el comportamiento de la Bolsa o de un valor en particular
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La evolución de la economía de un país se manifiesta a través de los grandes agregados como son el crecimiento del PIB, la cantidad de dinero disponible, el déficit o superávit en la balanza de pagos y en las cuentas fiscales. Una buena situación económica se refleja en un buen comportamiento de la Bolsa en su conjunto. Por su lado, los sectores económicos tienen comportamientos diferenciados, habiendo algunos que pueden estar en auge o crecimiento y otros en situación opuesta. En tanto que la empresa tiene sus propios fundamentos financieros que pueden ser mejores o peores que los del resto de empresas del sector.
En la lógica de lo anterior, distintos factores tienen influencia sobre
la cotización de un valor, tales como: acontecimientos políticos,
coyuntura económica, factores que afectan la liquidez o cantidad de dinero
de una economía, causas ligadas a la psicología del conjunto de
inversionistas, la evolución y perspectivas de un sector económico,
la situación económica y financiera de la empresa inscrita en
bolsa, etc. Ciertos factores afectan a la Bolsa en su conjunto, en tanto que
otros son singulares a un determinado valor.
Los siguientes aspectos demuestran la importancia de las bolsas de valores:
Las Bolsas son un elemento clave para lograr niveles de desarrollo económico en la asignación racional de los recursos económicos de una nación. Son un canal ágil para dicha asignación.
Las Bolsas contribuyen a la capitalización del país, puesto que facilitan la colocación de los valores mediante los cuales las empresas reciben recursos para realizar sus inversiones.
Las Bolsas promueven el crecimiento empresarial, puesto que son el lugar de encuentro entre el sector empresarial y el sector real de la economía.
Un país no puede sustentar su desarrollo económico dependiendo sólo de un esquema financiero tradicional como el bancario, debido a los altos costos, las exigencias de garantías, los plazos de otorgamiento de créditos, etc.
La B.B.V. es una empresa privada, constituida como sociedad anónima, con fines de lucro, que opera desde 1989, siendo la única Bolsa que funciona actualmente en Bolivia.
Su objeto es promover un mercado regular para la celebración
de transacciones entre Agencias de Bolsa que representen la oferta y demanda
de valores, asegurar la efectividad de esas operaciones, velar por el fiel cumplimiento
de las normas legales y procurar que el mercado se desenvuelva en adecuadas
condiciones de continuidad de precios y liquidez.
La BBV ofrece los siguientes servicios para las transacciones:
Para operaciones con valores bursátiles, tanto de renta fija como de renta variable. Las transacciones con estos instrumentos se pueden realizar todos los días hábiles, aunque suelen ocurrir en horarios diferenciados, según lo que establece el Reglamento de la BBV.
Para transar pagarés y letras de cambio de sociedades
inscritas previamente en Bolsa (S.A. y S.R.L.) y autorizadas únicamente
por la BBV. Este tipo de transacción se realiza solamente a corto plazo
(máximo 270 días).
Para negociar acciones de empresas no inscritas en la BBV.
La Subasta tiene lugar cuando las Agencias de Bolsa lo solicitan.
Los mecanismos de negociación mencionados se llevan a cabo en el Ruedo
y en los horarios establecidos por el Reglamento de la BBV.
Los requisitos establecidos en la Ley del Mercado de Valores son los siguientes:
Constituirse como Sociedad Anónima, con un mínimo de 8 accionistas.
Tener un directorio de por lo menos cinco titulares.
Tener la organización, infraestructura y reglamentación interna necesaria, que aseguren un mercado eficiente, equitativo, competitivo, ordenado y transparente.
Contar con procedimientos y medios adecuados para asegurar un mercado unificado que permita a los participantes la eficiente ejecución de sus órdenes.
Según la Ley del Mercado de Valores, son las principales obligaciones de las Bolsas:
Cumplir la Ley, sus reglamentos y demás normas aplicables, así como velar por su cumplimiento por parte de las personas naturales o jurídicas que actúan en ellas.
Mantener permanentemente un patrimonio neto igual o mayor al capital mínimo requerido a las Bolsas de Valores.
Mantener los locales y sistemas adecuados para la realización de las operaciones bursátiles de valores en forma eficiente, transparente, continua y efectiva.
Proporcionar y mantener a disposición del público toda la información concerniente a los valores cotizados y negociados en la Bolsa, sus emisores, intermediarios y las operaciones bursátiles, salvo la información de carácter reservada o privilegiada.
Informar a la SPVS sobre el incumplimiento de las disposiciones legales y reglamentarias en las que incurran los participantes del mercado, cuyos valores se coticen en dicha Bolsa.
Informar y certificar las cotizaciones y negociaciones de bolsa, proporcionando diariamente amplia información sobre las mismas, incluyendo información sobre aquellos Valores transados además en otra Bolsa de Valores.
Aceptar en sus registros valores para ser ofrecidos públicamente, cuando estos y su emisor se encuentren inscritos en el Registro del Mercado de Valores.
Establecer los mecanismos necesarios de transparencia de las operaciones realizadas para fines de protección y seguridad de emisores e inversionistas.